Uñas- Mini relato

Yolanda Gil Jaca nos deja un mini relato para morderse las uñas… O quizá no.

Uñas

Sus uñas cambiaron la geografía de mi piel. Era una fiera en la cama. Caliente, insaciable, maravillosa. Fue lo único que la diferenciaba de las demás. Estoy seguro de que, de no haber sido por eso, no habría aguantado tanto tiempo con ella. De hecho, ninguna de sus predecesoras se había instalado en mi casa. Solo ella. Por lo tanto podría decirse que me encariñé. Claro que al final mantuve la mente fría y me deshice de ella. Fue a la hora del almuerzo. Sin preámbulos, por sorpresa. Cuando, sentada a la mesa, untaba una tostada con mermelada de tomate. Sentí el impulso y lo hice. Creo que me entró pánico. La vi allí y me imaginé junto a ella dentro de diez años, con dos niños, un trabajo fijo mal pagado y un crédito a mis espaldas. Fue una decisión rápida, no meditada. Aunque no había mucho que pensar, era sencillo. Le hice lo mismo que a las otras. Pero a ella además tuve que arrancarle las uñas. Para no dejar mi huella sobre la única que dejó huella en mí.

Texto:© Yolanda Gil Jaca, 2018.

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