LA CHICA DEL GÁNSTER por Natalia Gómez

Lo que estoy a punto de hacer me ha ocasionado muchas noches en blanco.

Jodidas noches en blanco al lado del hombre al que estoy a punto de traicionar.

No procedo de un hogar desestructurado. Mis padres fueron buenos conmigo. Tengo estudios, soy culta y mi familia tiene recursos. Aun así, soy «la chica del gánster».

Me enamoré.

Nico se cruzó en mi camino cuando yo tenía catorce años. Con sus tatuajes y su lenguaje propio, pronto se convirtió en el centro de mi vida.

Él aprovechó la devoción que yo sentía para ir atrayéndome hacia ese lugar sin retorno en el que me encuentro ahora.

Para satisfacerle, comencé a realizar pequeños encargos. Pasar algo de droga, cobrar alguna deuda… Trabajos que realizan las más jóvenes que desean ser reclutadas.

Todavía recuerdo el brincado. Hay tres pruebas por las que una mujer puede acceder a ser miembro de pleno derecho de una banda. Normalmente, con cumplir una es suficiente, pero Nico sugirió que, si pretendía ocupar un puesto junto a él, debía demostrar a todo el mundo que no tenía miedo a nada. Así que soporté una brutal paliza durante quince agónicos segundos. Recuerdo cada golpe, cada puño lacerando mi carne, la punta de cada bota incidiendo en mi estómago. La segunda prueba todavía  me ocasiona pesadillas. Sus hombres de confianza abusaron de mí. Me lo propuso y yo, por devoción, accedí a tener relaciones con todos ellos a la vez. Mi mirada se centró en la suya y quise imaginar que era él quien me penetraba, que era él quien disfrutaba de mi cuerpo. Que era un acto de amor y no una violación. La tercera, se ha quedado grabada a fuego en mi mente. Fue la primera vez que apreté un gatillo. El miembro de una banda rival había sido sorprendido vendiendo hachís en nuestro territorio. Había que ajustar cuentas, solo eso.

Observo la imagen que me devuelve el espejo que tengo frente a mí. Varios piercings taladran mi rostro, parte del tatuaje de mi cuello queda cubierto por un collar de perra. Lo que soy, o lo que he sido hasta hoy, una perra a merced de su amo.

Años de ser «la chica de», años de estar en un segundo plano, de no poder tomar decisiones, años de no ser tenida en cuenta, hoy quedan atrás.

Nico y su cúpula están a punto de caer. Hoy rompo la ley del silencio. El inspector me ha propuesto una salida, un expediente limpio a cambio de la traición a los míos. Poder empezar una nueva vida.

¿La deseo? ¿Salir de esta puta mierda? ¿Salir de la calle?

Estoy demasiado hundida, demasiado podrida para ser «normal».

La ausencia de Nico afectará a la banda. Habrá una guerra, cuento con ella. Tengo el respeto de algunos de los hombres y el apoyo incondicional de las mujeres. Lucharé por el trono con garras, dientes y con mi Glock.

Hoy muere la chica del gánster. Hoy nace la reina del hampa.

 

Ganadora del I Certamen de relatos de El quinto libro

 

© Relato: Natalia Gómez, 2019.

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