Sin City y la estética de la novela negra por Beckett & Hawk

Tenemos que hablar de Sin city, esa obra cumbre del dibujante y guionista Frank Miller que en los noventa creo un mundo paralelo inspirado en la novela negra más auténtica. Un mundo lleno de personajes con fuerza y determinación que sin duda impactaron al universo del cómic. Un mundo lleno de matones, prostitutas, asesinos, policias, perdedores, ganadores y demás gente del mal vivir que quemaban sus vidas en una ciudad llena de peligros, una ciudad tan descarnada e impactante como BaSin City, la ciudad del pecado.

Es difícil no introducirse en ese mundo para ver el paralelismo que el bueno de Miller hace con la novela negra, no solo por sus personajes, por sus historias, por la manera como se introduce en ellos, sino también por su estética. Una estética que a todo lector del género negro nos conduce irremediablemente a sus principios más rutilantes, al hard boiled a Hammett, a Chandler, a los de siempre, a los buenos, buenos. Nos conduce a los años 40, a los clásicos eternos, a ese mundo que nos lleva de la mano al blanco y al negro como dice el propio Miller “Sin City fue la primera serie que hice en blanco y negro, y tuve que replantearme un gran número de cosas sobre mi manera de ver los cómics para trabajar en blanco y negro. No quería que fuese simplemente un tebeo al que le faltara el color. Quería aprovechar al máximo el potencial del blanco y negro. Presentar un ritmo diferente.”  Y damos fe que lo consiguió. Porque la novela negra, como el cómic de Miller, se ha de leer en blanco y negro, porque el pecado, como la corrupción, como la muerte, como el mal es el negro más profundo frente a la justicia, la vida, la honestidad, la lucha… que siempre nos recuerda a la luz que repele las sombras que nos atenazan.

Y es que Frank Miller llevaba en sus genes algo de novela negra, y no oculta su influencia cuando nos dice “Siempre he sido fan de las historias de crímenes, desde que era chavalín. Cuando me mudé a Nueva York, esos eran los únicos dibujos que traía. Traía páginas de tebeos de crímenes amateur que había hecho. Siempre me ha encantado. Ahora, cuando llegué a Nueva York era 1976, y no había precisamente un mercado de los tebeos de crímenes. De hecho, el Comics Code [el organismo de censura de los cómics] impedía que se publicaran. No se podía utilizar la palabra “Crimen” en el título de ningún tebeo”.

Por eso y mucho más desde esta revista tenemos que hacer referencia de Sin City, porque la novela negra siempre es un poco más, siempre quiere un poco más, porque la novela negra no solamente es literatura, es una estética, una forma de sentir, una forma de interpretar la realidad, como así lo ha hecho el cine, la música, la pintura y como no… el cómic. Y para ello nada más y nada menos que Sin city de Frank Miller, una ciudad que deja de ser un escenario para convertirse en el alma tormentosa, lluviosa y oscura de todas las almas perdidas que allí habitan, como la de Dwight, Marv, Ava, Kevin, Hartigan….

En 2005 Sin City tuvo su versión cinematográfica dirigida por Robert Rodríguez, Quentin Tarantino y Frank Miller. Y si me permiten un consejo, no se la pierdan, es una auténtica maravilla. La novela negra se lo agradecerá.

 

Fuente: Action-Movies

 

©Artículo: Beckett & Hawk, 2020.

 

 

 

 

 

 

 

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