Las letras, un mundo cruel por Daniel L. Hawk

Desde que entré en el mundo editorial, primero como escritor auto-publicado y más tarde como director de la revista, las experiencias vividas han sido muchas y sorprendentes.

La lucha por encontrar una editorial que nos quisiera publicar y no nos pidiera dinero por ello nos costó casi dos años de envíos de manuscritos, contactos infructuosos y abundantes decepciones por la cantidad de aprovechados con las ilusiones de los primerizos que solo piensan en hacer “cash”.

Gente que es capaz de publicar (previo pago) cualquier cosa, sin ni siquiera haber leído o valorado la obra. Nosotros recibimos respuestas de algunas de estas editoriales a los 10 minutos de haberla enviado. Aunque lo hubieran hecho gratis, no lo hubiera hecho con ellos.

Algunas te responden (pocas), pero no tienen ni idea de lo que se agradece ese pequeño gesto.

Más tarde acabé como director de esta revista gracias a la oferta de mi editor (Anxo do Rego) ya que el puesto quedaba vacante y nosotros (J. A. Beckett y un servidor) teníamos un blog/revista ya funcionando. La sombra Novela Negra. Este blog ahora mismo esta pausado y re-dirigido hacía la revista.

Mis comienzos como director estuvieron marcados por innumerables sin sabores. Gente reacia a colaborar, colaboradores que no contestaban a nuestros mails, problemas de recepción de los correos con el servidor. Y lo peor fue que la gente veía como pasaba un director tras otro y nunca acaban de saber a que atenerse o cual iba a ser la línea editorial.

Por suerte para nosotros el Consejo Ejecutivo de la revista con Anxo al frente nos dio carta blanca para decidir la línea editorial, el funcionamiento de las redes sociales y la imagen corporativa, así como ampliar los horizontes de la revista.

Poco a poco empezamos a recuperar a los colaboradores que verdaderamente estaban implicados (algunos más que otros), pero entendemos, porque lo vivimos en nuestras carnes que esto es un “hobbie” y el nivel de exigencia no puede ser muy alto, así que cada colaboración que recibimos nos hace agradecer profundamente al aportador de la misma su trabajo desinteresado.

A otros, para pena del equipo de la revista no los hemos podido recuperar, pero esperamos a cualquiera que quiera participar en este reto, que lo haga sin miedo. La revista esta abierta a todo el que quiera verse publicado siempre y cuando cumpla con las expectativas mínimas de interés y calidad literaria suficiente, no pude ser de otra manera.

Por ejemplo, Tengo que hacer una mención especial a nuestra articulista oficial que no es otra que Ana Arroyo Martín. Su entrada de aire fresco, sus artículos rápidos, condensados, lo que exige el lector de hoy en día. Su acertada visión de la materia. Llegar a ella fue todo un éxito para la revista. Gracias Ana por tu compromiso. Así como al resto de colaboradores ya consagrados como son nuestro Crítico Literario Antonio Parra, los artículos de Miguel Izu o las reseñas de Txema Arinas y sus relatos, nuestros corresponsales en Sudamérica Guillermo Anderson y Luís Pacheco recientemente incorporado, la colaboración de la lupa de…y no me olvido de nuestro equipo de relatos que nos amenizan la semana, Goñi Capurro, Gil Jaca, Medina, Gea, Ortuño y Arias.

Poco a poco empezamos a disfrutar de la edición de la misma e incluso ahora cuentan con nosotros en el Consejo Editorial de PG Ediciones para el apartado Sombras Oscuras, lo cual nos llena de orgullo y agradecemos su apuesta por nosotros una vez más.

Pero los sinsabores se siguen produciendo entre las más que numerosas alegrías. Algunas veces por las exigencias infundadas de algunos autores (por suerte los menos), la falta de valoración del trabajo de los demás en muchos casos, la falta de empatía o la crueldad de las redes sociales con sus semejantes, etc.

Estamos en un mundo muy pequeño y algunos, como no miramos más allá de nuestro ombligo nos creemos que todo el monte es orégano. Pero no es así, quitando un par de editoriales que dominan el 99% del mercado, el resto vivimos de las pequeñas migajas del día a día, y somos muchos. Y que vemos un día sí y otro también, que hay gente que no entiende de sinergias, de colaboración positiva, de ayuda a tu semejante.

Cuando dije de añadir una sección para reseñas de escritores indies algunos me dijeron, ¡pero si esto no lo leerá nadie!, claro, si no los publicas y le das un poco de cancha, SEGURO que no lo lee nadie.

Nosotros publicamos por y para todos y tenemos los brazos abiertos a todo el que se quiera acercar, escritor profesional o no, editorial gigante o pequeña, autor “best-seller” o no y a cualquier persona con inquietudes dentro del género que nos apasiona. Como entendemos que puede haber gente a la que no les guste nuestro trabajo y que hace que nos esforcemos un poquito más cada día para darle la vuelta a esas sensaciones.

Llegan los festivales y te encuentras nuevas sorpresas. Si no fuera porque somos inasequibles al desaliento pediría que se pare el mundo y bajarte. Pero nos encanta el género. Creemos en la actitud positiva y en la resolución amistosa de los conflictos. Creemos en la colaboración con TODOS, vengan de donde vengan. Porque no creemos en lo de cerrar puertas a nadie pese que en el pasado hubieras podido tener un “encontronazo” con la revista, estuviera dirigida por nosotros o por algunos de los directores anteriores. Porque ayer mismo viví en nuestras carnes como un malentendido que tenía visos de tercera guerra mundial se solucionó con una agradable charla telefónica de una hora de duración y acabó con un acuerdo de colaboración.

Pero por suerte, los sinsabores son los menos, aunque son los que me empujaron a escribir este artículo. Ya que por el camino estoy conociendo a multitud de personas geniales. Con un amor y una pasión por el género desbordante. Curiosamente en poco tiempo me he dado cuenta de que algunos de los grandes son cercanos, colaboradores y muy amables. Cosa que les hemos agradecido en su momento profundamente y que por desgracia te sorprende cuando resulta que debería ser lo habitual.

Es como cuando leo a algún escritor que regala su libro si no te lo puedes comprar, aún queda gente con corazón, pero hacen muy poco ruido, vende más la crítica y el troleo.

Otros casos vividos. Como el de Beatriz Gómez Lorenzo luchando como una “Quijota” ante los molinos de viento ataviada solo con su pasión para levantar un Guadalajara en Negro con una puesta en escena y un elenco genial de autores. Pero como he explicado antes, encontró más palos en las ruedas que gente ayudando a que la literatura una vez más pudiera asomar la cabeza entre fanfarria y fiestas populares.

Esta es nuestra apuesta, esta es nuestra actitud. Ponernos debajo, para que a todos nos sea más fácil llegar a asomar la cabeza, aunque sea un poquito y poder respirar el aire que respiran solo unos pocos afortunados.

Porque el pasado no existe, el futuro lo escribes tú. Y el presente esta para abrirnos las puertas unos a otros y respirar ese aire limpio.

 

Por suerte esto no es el programa de David Broncano (La Resistencia) y no me pondrán dos perros foll…

 

Artículo: © Daniel L. Hawk, 2019.

(este artículo es una reflexión personal, no es un comunicado, ni opinión oficial de la revista)

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