HARD CASE CRIME por Ana Arroyo

Hard Case Crime es como todos sabéis, y sino aquí estoy yo para contároslo, es una editorial de USA especializada en lo que llamamos hard-boiled (léase la parte más dura de la novela negra). Tiene que ver con detectives complejos y cínicos (pensad ahora en los giros de Philip Marlowe de Raymond Chandler o el ojo privado de Dashiell Hammett, Sam Spade).

 

Hard Case Crime fue creada por Charles Ardai y Max Phillips para que los clásicos de los noir vuelvan a imprimirse y para encontrar nuevas voces que funcionen bien hoy.

 

Lo que ahora se considera la primera historia hardboiled fue publicada por Black Mask en 1922 (otro día os hablaré sobre el pulp) “The False Burton Combs”, escrita por Carroll John Daly: “No soy un ladrón, sólo un aventurero que se gana la vida trabajando contra los que quebrantan la ley. No es que trabaje con la policía; no, no soy de ésos. Tampoco soy un caballero andante… Pero, como digo, soy un aventurero. Verán que soy un tipo de persona situada en el centro; ni un ladrón ni un policía. Ambos me miran con recelo, aunque los ladrones no suelen saber que voy tras su pellejo. Y la policía… bueno, a veces ellos se me acercan bastante, pero tengo que correr el riesgo”.

 

Ahí nació el arquetipo: hombres en busca de justicia y / o venganza, golpeando las calles perpetuamente lluviosas en una ciudad oscura de Estados Unidos. Pero estos hombres deben mucho de su atractivo a ser el tipo de persona que sería el lector si pudiera.

 

El crimen de ficción es uno de los medios más resistentes y flexibles para contar una historia, te permite tocar temas sociales, en las búsquedas internas y las luchas que todos enfrentamos, y al mismo tiempo hacer girar un hilo convincente porque siempre estaremos luchando para encontrar respuestas a las preguntas que la gente quiere enterrar. Eso siempre es interesante.

 

Las mejores historias noir, dice Ardai, podrían haber sido escritas hoy, incluso si tienen 50, 60, 70 años. “La corrupción y la violencia son apenas cosas del pasado. Los hombres en el poder se aprovechan de los débiles y se salen con la suya. Las personas se vuelven al crimen en desesperación o por frustración y enojo.”

 

La esencia del personaje duro es tan vital hoy como lo era entonces. Hablemos de un hombre solitario complejo y conflictivo con una cosmovisión generalmente cínica que se confunde en actividades criminales, pero mantiene un código moral fuerte, aunque a menudo no convencional. Os ilustro con un buen ejemplo: ¿Un hombre blanco de mediana edad, astuto y robusto, vestido con un sombrero de ala y una gabardina que golpea a las mujeres y luego las besa?

 

Charles Ardai dice que necesita mucha convicción si va a enfrentarse a nueva novela para Hard Case Crime. “Tienes que traer algo nuevo de cualquier manera, o de lo contrario el lector se aburrirá. No es nada divertido leer clichés o historias que parecen haberlas leído cientos de veces antes”, dice. “Sí, todos amamos a Chandler, pero ya tenemos uno de él. Ya tenemos a Elmore Leonard. No necesitamos más imitaciones de esos grandes hombres”

 

¿Pero una nueva voz, una que hace que las páginas corran y tu corazón se acelere a medida que las pasas? Eso siempre lo necesitamos y por eso estamos aquí, porque necesitamos nuestra dosis de nuevos escritores y de nueva novela negra y yo estoy aquí con el resto de mis compañeros para hacérosla llegar.

 

Artículo:©Ana Arroyo, 2019.

Impactos: 130

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