Entrevista a Fernando Gamboa por Beckett & Hawk

Hoy nos asomamos a la ventana que nos deja abierta Fernando Gamboa, nos asomamos para atisbar al escritor y a la persona. Porque Gamboa tiene esa estela invisible que hace especial al narrador de historias, ese halo de genialidad que nos seduce como la luz a la polilla. Espero que disfruten de esta entrevista.

 

 

  • Solo Novela Negra – Conociendo tu afición por los viajes no podemos dejar de preguntarte ¿escribir para ti es un intento de retener las experiencias vividas?

 

  • Fernando Gamboa – Pues sí, en gran parte así es. De hecho, mi primera novela, La última cripta, fue una suerte de memorias de viaje y ficción que escribí para mantener la cordura durante una larga enfermedad que pensé me iba a dejar casi inválido. Desde entonces, todos mis libros tienen tanto de imaginación, como de revivir aventuras propias que no quiero que se desvanezcan en el recuerdo.

 

  • SNN – Hay una frase de “El Principito” que dice: “Me pregunto si las estrellas se iluminan con el fin de que algún día, cada uno pueda encontrar la suya”. ¿Has encontrado tu propia estrella? Y de ser así ¿Tus libros forman parte de ella?

 

  • FG – Sigo buscando y ojalá lo siga haciendo durante el resto de mi vida. Esas estrellas de El Principito son como el horizonte o las utopías, no son un lugar al que llegar sino un rumbo que seguir. Nunca se alcanzan y eso nos hace seguir caminando y que todo tenga sentido. Pero es que en mi caso, además, he encontrado en la escritura un maravilloso medio de transporte en el que caben todos aquellos que desean compartir ese camino conmigo.

 

 

  • SNN – Has viajado por medio mundo y, casi muertos de envidia, nos atrevemos a preguntarte ¿Viajar nos hace más sabios o pone al descubierto nuestra ignorancia más supina?

 

  • FG – Viajar nos ayuda a darnos cuenta de lo poco que sabemos, de descubrir que incluso hay cosas que no sabíamos que desconocíamos. Supongo que esa es la única manera de ganar algo de sabiduría, comprendiendo en primer lugar hasta qué punto alcanza nuestra ignorancia. Además, claro está, viajar es divertidísimo y la mejor forma que se me ocurre de darle emoción a la vida.

 

Todos mis libros tienen tanto de imaginación, como de revivir aventuras propias que no quiero que se desvanezcan en el recuerdo.

 

  • SNN – ¿Fernando Gamboa es un escritor que viaja o un viajero que escribe?

 

  • FG – Empecé siendo un viajero que escribía, pero a medida que las canas se multiplican y las relaciones se acomodan, los viajes han pasado de contarse en años a hacerlo en meses e incluso semanas, y ahora soy un escritor viajero que ya no siente la ansiedad constante de subir a un avión y volar lo más lejos posible.

 

  • SNN – Y después de tus éxitos con los libros de aventuras, que sin duda recomendamos, aparece un thriller como “Redención” ¿Qué buscas con este libro?

 

  • FG – Lo que busco siempre, hacer felices a los lectores durante quinientas o seiscientas páginas. Ese es objetivo primordial, que cuando pasen la última página del libro resoplen y digan “¡Madre mía, menudo viaje!”.
  • Sin embargo, en el caso de Redención, además he querido contar esta historia en clave de thriller para elevar un poco el listón del suspense y mantener al lector con el corazón en un puño mientras Nuria Badal corre, lucha y trata de sobrevivir a un destino que otros han dictado para ella.

 

 

  • SNN – “Redención” es un libro que nos araña la piel, que nos toca muy de cerca, me gustaría saber, con tu experiencia, si estás de acuerdo con Hobbes cuando dice “El hombre es un lobo para el hombre” o como dice Rousseau “El hombre es por naturaleza bueno, es la sociedad el que lo corrompe”

 

  • FG – Ambas cosas, supongo. La sociedad nos moldea, pero también nuestra herencia genética e incluso la epigenética. Que nuestra madre o abuelo hayan sufrido ciertas experiencias traumáticas, está demostrado que también nos afecta a nosotros. Somos la suma de nuestro árbol genealógico y de la sociedad formada por humanos con sus propias herencias ancestrales. Si sumamos a esto los instintos de violencia y dominio aún grabados a fuego en nuestro cerebro reptiliano, sobre todo en el caso de los hombres, tenemos el cóctel perfecto para que nos comamos los unos a los otros. Solo la cultura y la ética que hemos ido modelando durante siglos, nos mantiene a salvo de nosotros mismos.

 

  • SNN – Cómo escritor ¿cómo te has sentido dentro de este género que podemos denominar thriller? Dicen que, si quieres algo que nunca tuviste, debes hacer algo que nunca hiciste.

 

  • FG – Muy de acuerdo con esa cita. Es muy peligroso acomodarse en la zona de confort, porque entonces difícilmente saldremos de ella. En todos los ámbitos de la vida; en el personal, en el laboral o en el intelectual, hay que arriesgarse. Es necesario dar saltos de fe de vez en cuando y dejar los miedos un lado. Es como saltar en paracaídas la primera vez; resulta aterrador y cada célula de nuestro cuerpo nos pide a gritos que no lo hagamos, pero si se acallamos esas voces y saltamos al vacío, descubriremos que puede ser la experiencia más gratificante de nuestras vidas.
  • En mi caso, escribir un thriller como Redención no ha sido tan dramático, pero sí igual de satisfactorio.

 

Somos la suma de nuestro árbol genealógico y de la sociedad formada por humanos con sus propias herencias ancestrales.

 

  • SNN – Nuestra revista está especializada en género negro y policial ¿Qué opinas de la novela negra?

 

  • FG – Ahora es cuando debería decir que adoro la novela negra y devoro novelas policíacas, pero a riesgo de que lancéis esta entrevista a la basura, he de confesar que leo menos de la que debería. Supongo que es por mi carácter, más bien alegre y bromista, que las tramas oscuras y los personajes siniestros me producen un profundo desasosiego. De hecho, para escribir Redención mi mayor reto ha sido crear personajes que llevan a cabo acciones impensables para mí. Por suerte (o por desgracia, más bien) la realidad diaria está sembrada de individuos a las que tomar como modelo.

 

  • SNN – Dijo Shakespeare que un hombre que no se alimenta de sus sueños envejece pronto. ¿Qué sueños te quedan por cumplir?

 

  • FG – Uff… Entre otras cosas, tengo pendiente navegar en velero por la Polinesia, recorrer la sabana africana en globo y viajar al espacio, y si es posible a Marte. Mi sueño de la infancia era ser astronauta, y aún sigo deseando con toda mi alma volar hacia las estrellas y alcanzar una de ellas, o al menos aterrizar en el planeta rojo y no morir en el intento. De momento, ya estoy ahorrando por si se presenta la ocasión.

 

  • SNN En la revista tenemos un hashtag que es #SNNFrasesnegras, ¿Nos regala una?

           Nada que sea fácil vale la pena.

 

Fernando Gamboa es un escritor que vale la pena conocer, una persona con la que sin duda pasaríamos horas hablando de lo divino y de lo humano. Como dijo Francis Bacon “La ocasión hay que crearla, no esperar a que llegue” y Gamboa afronta la vida como afronta la literatura con emoción, con sentimiento y con aquello que nos deja la experiencia: La sabiduría.

Y sobre todo, agradecemos sus palabras con las que nos remitió la entrevista. Que te digan que es una de las mejores entrevistas que ha podido contestar nos llena de satisfacción.

 

© Entrevista: Beckett & Hawk, 2019.

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