NOCHE SALVAJE de Jim Thompson por Beckett & Hawk

Hoy vuelvo a lo clásico, a lo de siempre, a esos libros que uno empieza a manosear cuando nos iniciamos en este género. A esos libros, o más bien a esos autores, que han conseguido que la novela negra tenga una calidad lo suficientemente alta para no ser denostada por aquellos críticos que deciden entre el bien y el mal. Hoy me toca “Noche salvaje” de Jim Thompson. ¿Quién es Jim Thompson? El puto amo (y con perdón para aquellas mentes sensibles) es un bourbon doble y sin hielo, un canalla de la pluma, un dóberman de la literatura. Alguien que golpea en el estómago y nos deja sin aire, alguien que golpea nuestras partes más nobles y nos deja sin resuello. Un blues en una noche calurosa de verano.

Quién lea “Noche salvaje” que no espere una historia espléndida, una de esas narrativas que marean al lector y que acaban siendo lo que no nos esperamos. “Noche salvaje” es simplemente un medio para que el bueno de Thompson derroche literatura, destripe a los personajes y les arranque lo humano y lo divino. Es la excusa perfecta que impulsa a escribir de una manera deliciosa y a presentarnos un análisis perfecto de ese mundo interior que rodea al autor. Él como nadie conoce la parte oscura del hombre y él como nadie nos demuestra a golpe de letra que no estamos en el mejor de los mundos posible (tal y como decía el bueno de Leibnitz).

Un hombre que se hace llamar Carl Bigelow llega a Peardale, una población de mala muerte situada a unos ciento cincuenta kilómetros de Nueva York. Nadie se acercaría a ese lugar sin una razón de peso pero, desde luego, Bigelow la tiene. A pesar de ser alguien de aspecto inofensivo, ha viajado hasta allí para cumplir un escalofriante encargo: matar a Jake Winroy, un hombre que ha sido testigo de un crimen y que, si acaba declarando, puede hacer mucho daño a gente poderosa. Bigelow tiene que cometer el asesinato discretamente y sin fallos; le va en ello algo más que su reputación.

Es incluso posible que a alguno de nuestros lectores no le llegue a gustar, no os preocupéis, así es el mundo de las letras, cada uno es capaz de tener una opinión propia. Pero os aseguro que después de tantos libros que tengo a mis espaldas puedo oler a un buen escritor a leguas y este tipejo llamado Jim Thompson lo és y él lo sabía. Es un retratista de personajes en 3D, capaz de hacer la autopsia a un personaje con los ojos cerrados y con unas copas de más en su estómago. Por eso ocupa el lugar que ocupa en nuestro olimpo particular.

Así que bajad de la aterciopelada alfombra de los últimos éxitos editoriales y pisad el barro, manchad vuestras ropas limpias de algo más que alcanfor. Dejaros llevar por las palabras y por ese mundo resurgido del mismo infierno. Pero como siempre os digo: leed, leed ya sabéis que estáis malditos.

 

©Reseña: Beckett & Hawk, 2019.

Impactos: 175

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