RESEÑA CRIMEN Y CASTIGO de Fiodor Dostoievski por Beckett & Hawk

Desde la revista Solo novela negra no podemos dejar de hablar de “Crimen y castigo”(1866) de Fiodor Dostoievski. Es una obra de las más grandes de la literatura universal y no nos atrevemos a decir que tiene todos los ingredientes para ser una de las mejores novelas negras jamás escrita. Es una delicia poder leer sus páginas, deslizarse por la trama psicológica del personaje, sentir como arrastra su asesinato y su sentimiento de culpa en cada palabra, en cada frase. Es un libro que todo el mundo debería leer por lo menos una vez en su vida, porque siempre podrás decir yo leí y disfruté a Dostoievski.

“Crimen y castigo” es la historia de una asesinato y es la historia de  Rodión Raskólnikov, un estudiante que sumido en su propia miseria decide asesinar a una vieja usurera para robarle. Y es aquí donde Dostoievski de una manera magistral describe el viaje del protagonista por toda su transformación interior, por sus dudas, por sus angustias, por sus miedos y por sus reflexiones sobre la justicia y su propia moralidad.

Estamos convencidos que en autores de novela negra como Cain, Voris Bian, McCoy o Goodis este libro no les ha pasado desapercibido. Sus personajes, como el bueno de Raskólnikov, siempre se mueven entre esa desesperación que provoca vivir en ese límite al que nos lleva la parte más oscura del alma humana. Porque la novela negra es eso, la manera más directa de penetrar en el pozo sin fondo que es el ser humano.

“Crimen y castigo” representa el poder de la palabra, es experimentar las emociones más intensas del personaje a través de la belleza del lenguaje. A Dostoievski no le importan mucho las descripciones, él sabe que su punto fuerte radica en la fuerza de sus personajes y es ahí donde descubre todo un mundo, toda una mina de donde ir sacando lo mejor de sus textos.

“Tenía un aspecto lamentable: sus ropas estaban empapadas, sucias de barro, llenas de desgarrones. Tenía el rostro desfigurado por la lucha que se estaba librando en su interior desde hacía veinticuatro horas. Había pasado la noche a solas consigo mismo Dios sabía dónde. Pero había tomado una decisión y la cumpliría”

Lo que este libro nos deja es una lucha, que como todas las grandes luchas, siempre son las que tenemos contra nosotros mismos. Raskolnikov lucha contra su propia soledad, aquella que como en los detectives de novela negra siempre hace que desprecies un poco la vida. Una lucha contra ese sentimiento vacío que significa saber que la vida no es siempre justa y casi nunca es perfecta.

 

Reseña: © J. A. Beckett  y Daniel L. Hawk, 2019.

 

 

 

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