PRESUNTO INOCENTE de Scott Turow por Beckett & Hawk

Presunto inocente: cuando la justicia también puede equivocarse

 

Cuando pensamos en un thriller, normalmente nos vienen a la cabeza asesinatos, investigaciones, sospechosos y giros inesperados. Pero dentro de este género existe una variante bastante interesante: el thriller judicial. En este tipo de historias, el suspense no depende solamente de descubrir quién ha cometido un crimen, sino también de saber si se podrá demostrar. Los juicios, los interrogatorios, las pruebas y las contradicciones entre los personajes tienen mucha importancia. Y precisamente ahí está parte de su atractivo, porque muchas veces el lector sabe que algo no encaja, pero no sabe exactamente qué.

 Un buen ejemplo de este género es Presunto inocente, escrita por Scott Turow y publicada en 1987. La novela nos lleva al mundo de los fiscales y los tribunales de Estados Unidos, un ambiente que, aunque pueda parecer bastante serio y aburrido a primera vista, en la historia acaba siendo un lugar lleno de secretos, rivalidades y problemas personales.

 El protagonista es Rusty Sabich, un fiscal que recibe el encargo de investigar el asesinato de Carolyn Polhemus, una compañera de trabajo con la que, además, había tenido una relación. Hasta aquí podría parecer un caso más, pero el problema empieza cuando las sospechas recaen sobre el propio Rusty. De repente, el hombre que estaba investigando el asesinato pasa a ser uno de los principales sospechosos.

 Esta situación es, para mí, una de las cosas que mejor funcionan en la novela. Rusty conoce perfectamente cómo funciona el sistema judicial. Sabe cómo se prepara una acusación, qué importancia tienen las pruebas y cómo pueden utilizarse los testimonios en un juicio. Sin embargo, cuando él se encuentra al otro lado, las cosas cambian completamente. Ya no tiene el control y tiene que defenderse de un sistema que hasta ese momento formaba parte de su trabajo.

A medida que avanza la historia, aparecen nuevas pruebas y también nuevos secretos. Lo interesante es que casi ningún personaje parece completamente inocente. Todos tienen algo que esconder o algún motivo para no contar toda la verdad. Esto hace que el lector esté constantemente cambiando de opinión sobre lo ocurrido. Cuando parece que ya tenemos claro quién puede ser el culpable, aparece algún detalle que vuelve a ponerlo todo en duda.

Además, la novela no se centra únicamente en descubrir al asesino. También muestra bastante bien el ambiente de los tribunales y, sobre todo, las luchas de poder que existen entre los propios fiscales y abogados. Hay ambición, rivalidades y decisiones que no siempre se toman pensando únicamente en hacer justicia. En este sentido, Presunto inocente plantea una pregunta bastante incómoda: ¿el sistema judicial busca siempre la verdad o, en algunas ocasiones, simplemente intenta demostrar que una determinada versión de los hechos es cierta?

Otro aspecto que me parece importante es que los personajes no son demasiado fáciles de clasificar. No tenemos simplemente a los buenos por un lado y a los malos por otro. Rusty, por ejemplo, tiene sus propios secretos y errores, y eso hace que sea más difícil saber hasta qué punto podemos confiar en él. Esta ambigüedad consigue que la historia resulte más realista, porque las personas en la vida real tampoco suelen ser completamente buenas o malas.

En definitiva, Presunto inocente es una novela que utiliza muy bien los elementos del thriller judicial: un asesinato, un sospechoso que aparentemente no debería estar en esa posición, pruebas que pueden interpretarse de diferentes maneras y un juicio en el que cualquier detalle puede cambiarlo todo. Pero, además del misterio, la novela habla de algo más interesante: de cómo la justicia puede verse afectada por los intereses personales, las apariencias y las relaciones entre las personas.

Y quizá esa sea la razón por la que la historia sigue resultando atractiva. Al final, no solo queremos saber quién mató a Carolyn Polhemus. También queremos saber si la justicia será capaz de encontrar la verdad. Y esas dos cosas, como demuestra la novela, no siempre son exactamente lo mismo.

 

©Reseña: Beckett & Hawk, 2026.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Protected with IP Blacklist CloudIP Blacklist Cloud