ISLAS MENORES de José Antonio Corrales por Antonio Parra
Título
Islas menores

Datos publicación
Distrito 93. A Coruña 2026. 456 págs.
Datos del autor

JOSÉ ANTONIO CORRALES PONCE DE LEÓN (Elche, 1965). Es inspector de policía local, licenciado en derecho y diplomado en criminología. Durante los años 90 desempeñó su tarea en un servicio de seguridad ciudadana del que acopió impactantes experiencias. Dirige en Radio UMH el programa «Dossier Crimen», dedicado al género negro y a la música jazz. En el ámbito literario ha sido: Ganador del IV Concurso de Novela Negra A Sangre Fría 2020, con Robar, matar y destruir (Ápeiron Ediciones, 2020), y Finalista del Premio Icue Negro 2021, con la misma novela.
Sinopsis de la obra
Unas vacaciones junto al Mar Menor era lo que más ansiaban el detective Ariel Gil y su ayudante, Rómulo Noguerón. Sin embargo, lo que debía ser un paréntesis termina convirtiéndose en un descenso a lo peor del crimen y la corrupción. Cuando varias desapariciones y asesinatos sacuden la zona, Gil y su compañero Rómulo Noguerón se ven arrastrados a una investigación donde nada es lo que parece. El desastre ecológico del Mar Menor no es solo el telón de fondo, sino la prueba visible de un sistema podrido: políticos, empresarios agrícolas y viejos intereses dispuestos a todo para que la verdad no salga a la luz. A medida que el cerco se estrecha, Ariel Gil comprende que este caso tendrá un precio personal demasiado alto. Islas Menores es una novela negra actual, intensa y adictiva, que combina crimen, denuncia social y un protagonista marcado por la pérdida, en una historia que atrapa desde la primera página y no suelta hasta el final.
Reseña
ARIEL GIL
Tercera entrega de las andanzas de la pareja detectivesca formada por Ariel Gil y Rómulo Noguerón, con la que José Antonio Corrales se mueve en la novela negra con un aire divertido pero también prestándole siempre una especial atención al paisaje, no sólo como un escenario, sino como si fuera un personaje más de la trama.
Una trama que, en esta ocasión, alterna dos puntos fuertes del género, como pueden ser el tráfico de drogas y los secuestros. Con esos dos ejes grandes se va armando una novela que arranca con la presencia, accidental por vacaciones, de Ariel y Rómulo en tierras cartageneras, en concreto en la localidad de Los Urrutias, dando pie a sus visitas al Mar Menor y alrededores, verdadero eje geográfico de la novela.
Y es que el propio autor ilicitano tenía la intención no sólo de recrear una zona que conoce muy bien y que quiere, sino dar a conocer a los lectores la extrema situación por la que ha pasado la laguna (y quizá siga pasando), y sobre todo los motivos que provocaron uno de los mayores desastres ecológicos de Europa en los últimos tiempos. Razones, causas, agromafias, inacción de autoridades y gobernantes, todo junto se fue convirtiendo en la amenaza mortal de un Mar Menor al que quizá aún le quede alguna esperanza.
Con todo, no es él el principal personaje de la novela, pero sí juega un papel determinante en la activación de la primera de las desapariciones, cuya resolución será encargada a la pareja detectivesca. Desde ahí, los viajes por toda la zona muestran el conocimiento que el autor tiene de la misma, y las veces que la ha recorrido, pero sin olvidarse de los cánones negros de cualquier investigación, ya sea privada o pública, a juzgar por la colaboración que se establece entre Ariel y la Guardia Civil.
Grandes empresas extranjeras que exportan la verdura crecida sin control a orillas del Mar Menor, sicarios del Este de Europa, tramas de desembarco de drogas, localidades marginales de Cartagena (o barrios de sangre, como gusta llamarlos José Antonio Corrales), jóvenes con trabajos confusos, visitas incluso a la propia Murcia, choques con la Policía Nacional. No falta un frente en una novela que además toca muy de cerca lo sentimental en las vidas de Ariel Gil y Rómulo Noguerón. En el caso de este último, porque el conflicto se desata entre miembros de su familia; en cuanto al primero, porque lo profesional: la desaparición y búsqueda de Mayte, entra también en lo personal cuando el detective se da cuenta de que hay sentimientos que no se pueden ocultar.
Con esa primera persona que lo filtra todo a través de los ojos de Ariel, la novela se nos va desvelando como una búsqueda un tanto vital de este dúo quijotesco que se complementa tan bien. Rómulo es la fuerza y la llaneza, Ariel es el análisis y a veces la introspección, y Corrales el lazo que los une y los va llevando hasta el final de una trama que corre como los destinos incorregibles. Aprovechen y disfrútenlos por si les da por tomarse un descanso.
©Reseña: Antonio Parra Sanz, 2026.
