ROJO OSCURO SOBRE BLANCO de Rafael L. Álvarez Loranca por Beckett & Hawk
Hay lugares donde la muerte llega sin necesidad de que nadie la invite. El Annapurna es uno de ellos
Una grieta en el hielo. Una avalancha. Un hombre solo, atrapado a miles de metros de altura. Y algo que no debería estar allí.
Con estos ingredientes arranca Rojo oscuro sobre blanco, la nueva novela de Rafael L. Álvarez Loranca, publicada por Ópera Prima en 2025. Un thriller que lleva el misterio desde las alturas del Annapurna hasta los Picos de Europa y que recupera a Ricardo, protagonista vinculado a Rojo oscuro sobre verde, para enfrentarlo de nuevo a un pasado que todavía tiene cuentas pendientes.
Porque hay secretos que pueden permanecer enterrados durante años.
Hasta que alguien los encuentra.
Tom Bufford sabe que el Annapurna no admite errores.
El alpinista se enfrenta a uno de los ochomiles más peligrosos del planeta cuando una avalancha lo arrastra hasta una grieta glacial. Aislado y al borde de la muerte, realiza un descubrimiento que convierte una expedición extrema en algo mucho más inquietante. A partir de ahí, la novela cambia de naturaleza. Lo que parecía una historia de supervivencia se transforma en una investigación. Y la montaña deja de ser simplemente el escenario.
Se convierte en la caja fuerte que guarda el secreto.
Las pistas que Tom consigue rescatar son escasas, pero suficientes para que Ricardo intente reconstruir una tragedia del pasado que le afecta personalmente. La investigación conecta así dos geografías aparentemente alejadas: las nieves del Himalaya y los Picos de Europa.
Álvarez Loranca utiliza el paisaje de montaña como algo más que una postal espectacular. El frío, el aislamiento y el peligro físico proporcionan a la trama una atmósfera particularmente apropiada para el thriller.
Uno de los atractivos de Rojo oscuro sobre blanco está en su conexión con Rojo oscuro sobre verde.
No se trata solamente de repetir una fórmula. La nueva historia amplía el universo narrativo y vuelve a colocar a Ricardo ante una tragedia que le toca demasiado de cerca.
La investigación adquiere entonces una dimensión personal. Y eso cambia las reglas. Cuando investigamos la desgracia de un desconocido queremos saber qué ocurrió. Cuando la desgracia puede afectar a nuestra propia vida, necesitamos saberlo. Aunque la respuesta duela. Aunque sea demasiado tarde. Aunque hubiera sido mejor no preguntar.
La editorial presenta la novela como un thriller de ritmo trepidante, marcado por giros y por temas como la ambición, el sacrificio y los secretos asociados a la montaña.
Hay autores que llegan a la literatura desde las letras.
Álvarez Loranca lo hace desde otro lugar.
Su trayectoria profesional está vinculada a la ingeniería de caminos, mientras que su producción literaria ha ido construyendo progresivamente un catálogo en el que conviven misterio, aventura, historia y novela contemporánea.
Entre sus títulos figuran El misterio de la SSS Celeste, Country Roads, El más veloz de los griegos, El misterio del corredor desfondado, Rojo oscuro sobre verde, Rojo oscuro sobre blanco y Rojo oscuro sobre azul.
Su bibliografía muestra además una particular inclinación por convertir acontecimientos, escenarios y enigmas en materia narrativa.
En Rojo oscuro sobre blanco esa inclinación encuentra un territorio especialmente fértil: la montaña.
Un espacio donde la naturaleza ya proporciona suspense antes de que aparezca el primer misterio.
Hay una cosa que funciona especialmente bien en el planteamiento de la novela: el movimiento. El lector no permanece encerrado en un único escenario.
Del Annapurna a los Picos de Europa. Del presente al pasado. De la supervivencia a la investigación. De lo que parece un accidente a la posibilidad de que detrás haya algo más. La novela juega precisamente con esa incertidumbre. Y en un thriller, conseguir que el lector continúe haciendo preguntas suele ser una de las herramientas más eficaces.
Rojo oscuro sobre blanco es una novela de misterio, pero también una novela de lugares. El Annapurna aporta el riesgo físico. Los Picos de Europa, la cercanía.
El pasado aporta el misterio. Y Ricardo aporta la dimensión personal. El resultado es una historia que utiliza los códigos del thriller para hablar de algo muy reconocible: la necesidad de comprender lo que ocurrió, incluso cuando sería más sencillo dejarlo atrás. Porque los muertos no siempre permanecen en el pasado. A veces regresan en forma de pista. A veces en forma de recuerdo. Y a veces aparecen en una grieta del hielo.
Rafael L. Álvarez Loranca construye un thriller alrededor de la aventura, el misterio y la investigación, enlazando el peligro de las grandes cumbres con las consecuencias de una tragedia del pasado. Publicada en 2025 por Ópera Prima, la novela cuenta con 230 páginas y tiene como protagonista inicial a Tom Bufford, cuyo accidente en el Annapurna pone en marcha toda la historia.
Y cuando la sangre cae sobre la nieve, hay algo que resulta imposible ignorar.
El blanco ya no vuelve a ser blanco.
©Reseña: Beckett & Hawk, 2026.
