LA ASISTENTA de Freida McFadden por Beckett & Hawk
LA ASISTENTA DE FREIDA MCFADDEN
Dicen que “La asistenta” de Freida McFadden ha sido un éxito internacional en medio mundo. Nosotros después de leer la novela quizás tengamos unas ciertas diferencias con el resto del mundo. “La asistenta” tiene cosas buenas y muy valorables, es un libro que entretiene, que en cierta manera te mantiene enganchado a la historia, una novela con giros y cambios de guión que parecen constantes. También es valorable el hecho de que la historia tenga dos narradoras que interpretan la historia de una manera distinta. Todos esos puntos son fundamentales y cumplen el cometido de entretener y divertir. Es decir, cogemos la toalla y nos llevamos el libro para la playa con la intención de pasar un lindo y plácido día.
Pero un libro es mucho más que eso, o por lo menos lo tiene que ser. Un libro tiene que entretener, tiene que llamar la atención del lector, tiene que conducirnos por sus páginas, pero tenemos que exigirle algo de calidad, tenemos que exigirle profundidad y, sobre todo, que el escritor pueda demostrar algo tan simple como saber escribir. A nuestro entender “La asistenta” tiene un encefalograma plano, creo que a la escritora le falta profesión, le falta utilizar las palabras con la maestría que exige la buena literatura. Sus personajes son, en cierta manera, anodinos, carentes de alma, carentes de tragedia, carentes de la vida suficiente para emocionar al lector, para golpearle el estómago si es necesario. Podemos entender que tenga éxito, porque el mercado al que es lanzado no es exigente, no necesita de mucho para endiosar a escritores carentes de calidad, pero tampoco podemos dejarnos llevar por los denominados “best sellers” porque la experiencia nos die que no todo lo que reluce es oro.
“La asistenta” puede ser cualquier cosa, pero no es una novela negra, ni se le parece, aunque la premien en esa especie de festival llamado VALENCIA NEGRA, allá por el Levante. Y es ahí donde continúa la farsa, y donde la novela negra pierde la decencia. No podemos etiquetar todo como novela negra simplemente para alcanzar a un público lector cada vez más numeroso, porque la gente no es tonta y la gente sabe diferenciar el agua del aceite, y es ahí donde llega el descrédito y la desvergüenza.
Pero sinceramente os digo, que, a pesar de todo, os leáis la novela, os puedo asegurar que por lo menos os lo pasareis bien, y aunque solo sea por eso, vale la pena intentarlo. Sin duda se aleja mucho de los libros “plastas” que algunas veces nos cuelan desde las editoriales.
Por eso, como siempre os decimos, leed, leed malditos… y opinad por vosotros mismos.
©Reseña: Beckett & Hawk, 2025.
